Cuando era pequeña salía corriendo
Por un cerrito, un barranco o algún lugar donde soplara el viento
Me raspe las rodillas
Abrace miles de veces el poste de la esquina
Para no caerme de bicicleta cuando manejarla aún no podía
Fui creciendo tuve risas y alegrías
Pero cada día veía como mi barrio se descomponía
Cada vez más cuidado tenía
De no provocar a un marero
Por miedo de que le gustaría
Un poeta es una estrella,
Una marca
Alguien que deja huella
Pero un marero es alguien desentendido que si no le doy el impuesto me volará la cabeza
Que sicosis maldita el levantarme cada día
Rezando 10 padres nuestros y 15 ave marías
Para que ningún marero se suba a asaltarme o
Al chofer matarle y dejarme con la mentalidad retorcida
Ya no tengo paz ni al caminar
Ya no tengo paz en un transporte público viajar
Ya ni siquiera tengo paz al un ricito comprar
Siempre con el alma a cuestas
Siempre escuchando a lo lejos a la sirena
Con la pregunta alterna de ¿y ahora a quien le tocara?
Al Juanito de la tienda al Pedrito del tuc tuc
O la Maria que por ahí paso corriendo
Pero ellos tienen redención de penas
Por vigésima vez la piden para salir y asesinar a quien lo metió ahí
Nos tienen de rodillas
Nos hacen vivir todas sus sádicas fantasías
Y lo triste que en vez de luchar solo nos ponemos a llorar
Del susto, del temor basta ya
Pero que podemos hacer con ellos si como cucarachas se reproducirán
Mata a uno y 500 nacerán
Basta ya quiero que mis hijos puedan disfrutar
De las rodillas raspadas y de la alegría de ir a jugar
A un campo verde y un árbol trepara
Quiero que mis sobrinos sepan que es un barrilete volar
Sin el temor a que una bala perdida lo alcance y verlo morir desde allá